
Cada año, las estafas drenan más de 450.000 millones de dólares de consumidores y economías de todo el mundo. Eso no es "fraude menor". Es aproximadamente la mitad del PIB anual de Suiza o Polonia desapareciendo en infraestructura criminal, cuentas de mulas, plataformas de inversión falsas, anuncios maliciosos, centros de llamadas y operaciones en aplicaciones de mensajería.
A esta escala, las estafas no son una molestia de internet, sino una economía clandestina con el peso financiero de un país desarrollado, que opera a través de fronteras, plataformas e idiomas, y recluta víctimas mediante anuncios, feeds de redes sociales, mensajes SMS, conversaciones de WhatsApp, sitios web y llamadas telefónicas.
El Global Scam Intelligence Report 2026 de Bitdefender analiza este problema desde primera línea. El informe se basa en telemetría y análisis recopilados durante 2025, incluidos amenazas web, campañas SMS, anuncios fraudulentos en redes sociales, conversaciones de WhatsApp, actividad de llamadas de voz, interacciones con honeypots y patrones de estafa dirigidos a consumidores.